Han pasado dos años en que la hinchada de Millos toco el cielo con las manos,en que usted lo toco,yo lo toque,cada corazón vivió su propia historia de ansiedad,sufrimiento y amor desbordado. Un día diferente, mágico,el mejor día en 24 años de espera,el mejor en 30 años yendo a la cancha,tal vez el mejor de mi vida.

Un dia en el que llegue con los ojos vidriosos al Campin. Como muchos no pude dormir la noche anterior pues la ansiedad me dominaba, me carcomía los nervios de la incertidumbre y fui presa implacable del insomnio,una noche en la que morfeo se ausentó,pero esta vez no fue por alguna decepción o una derrota. Esta vez era una ilusión,un sueño cercano a punto de cumplirse,un sueño que me hablaba de que las estrellas si se pueden alcanzar y pueden bajar del firmamento para dormir como una bella musa al lado de mi cama. A medida que se acercaba la hora del juego las pulsaciones aumentaban y desaparecia cualquier necesidad corporal de mi propia materia. Llegó la entrada a la cancha,ese preámbulo hermoso antes del juego y el comienzo del mismo,esa sucesión de imágenes como una película muda, a pesar del ruido en la cancha ensordecedor, fuerte,pesado,   digno de la magnificencia de la hinchada de Millos.

Yo en mi letargo estaba encerrado en una burbuja,perdido del mundo y del tiempo,no sentia ningun sonido, ya no había sueño,ya no había ni frío ni calor,el pasado había muerto,el presente  sucedía en cámara lenta ante el movimiento de cada uno de los 11 guerreros de la 14. El futuro no era más que una palabra blanca sin cuerpo y forma.

Un chispazo se veía en esa noche navideña cada vez que alzaba la vista y el equipo de mis amores creaba una situación de riesgo,una luz efímera en el cielo,tal vez todos los ausentes alentando desde el paravalanchas que hay en el firmamento.

Estando el corazon al limite,caminando sobre la cuerda floja con un cuchillo en la garganta y con una granada en cada mano, así  jugó Millos su propia vida y la de todos en ese epílogo del partido. Cuando el arbitro pito cada corazón empezó a vivir su drama personal,cada uno era una historia, sin embargo el sufrimiento era compartido y sentía mi palpitar y el de aquel compañero anónimo que compartía la grada. Tan anónimo como lo era hasta esa noche, ese humilde superhéroe que emergió con sus puños rompiendo el maleficio de dos décadas, ese príncipe de los cuentos de hadas que no apareció en un caballo ni espero por besar la princesa. El  se paró frente a frente en plena batalla. Siempre tuvo su cabeza en alto bajo los tres palos como un gran guerrero frente a ese otro, que lo quería fusilar al igual que la enfermedad que fusilaba su hogar aquellos días. Este héroe mitológico que que perdurará en los corazones azules  por décadas. Él con sus puños despedaza la maldición que nos tenía presos y sumidos en 24 años de tristeza y frustración,este héroe le volvió a dar forma y color a ese fantasma deforme que era el futuro. Millos podrá ganar 20 0 30 estrellas más, podrá ganar copas y hasta el mundial de clubes,pero nada igualara jamas lo que se vivió esa noche de la estrella 14, esa magia que había en el aire, la esencia divina y sublime,la fusión total del amor puro, fiel y real, entre el hincha y el gigante Ballet Azul que resurgió de las cenizas.

Esa noche en soledad después de tantos festejos,tampoco pude dormir,recordando cada imagen de ese dia magico y recordando cada imagen de 30 años alentando en la cancha del Nemesio,recordando cada momento compartido con cada amigo que mereció estar en esa fiesta pero que el reloj implacable e injusto del tiempo y la vida le privó de estar ahí. Esa madrugada volví a tener miedo y no quería dormir y tal vez despertar como desperté varias veces en 24 años…viendo que solo fue un sueño…alguna noche de esa semana posterior tuve una horrible pesadilla al ver que Lucho Delgado no tapaba ese penal,pero a diferencia de otros sueños con el fútbol,despertar fue un momento feliz.

Para muchos los Lunes son un día gris,triste y opaco, un dia que se visualiza como un enemigo total a esa ilusión de comienzo de semana,un día que muchas veces me atormento en mi niñez,un dia con poco feeling, pero el Lunes 17 de Diciembre del 2012,después de otra noche de insomnio,al salir a la calle a las 6 de la mañana hubo algo distinto,con la camisa de Millos empecé a recorrer las calles bañadas de papel y el descontrol de hace unas horas, y por un momento empecé a sentir que mis pies se elevaban del piso,empecé a flotar,ya no tenía que caminar,flotaba entre la gente,casi volaba,mi cuerpo se dirigía solo,mi sagrada coraza azul cruzaba entre todos los insignificantes mortales. Sentía tocar el cielo y las estrellas…..esa estrella, era lo más tangible de mi vida,era un lunes,el día predilecto para las depresiones hambrientas,la inspiración perfecta para un suicida,el hastío total de cualquier trabajador,el embate total a un dia mas de un ciudadano normal en una gran ciudad en cualquier lugar del mundo, el hostil y odiado Lunes…ese dia…solo por ese día…el Lunes fue mi mejor amigo.

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