La hinchada de Millonarios está inmersa en una montaña rusa; después de los tres primeros partidos que disputó Millonaris en el Campín, donde ganó, goleó y gustó, el entusiasmo reinaba y muchos ya daban al equipo como seguro finalista, luego llegaron los dos partidos en condición de visitante, y muchos piden la cabeza del técnico, Ricardo Lunari, por eso estuvimos analizando pros y contras de la continuidad o el alejamiento del técnico argentino.
LOS CONTRAS
Su falta de experiencia
Como técnico la carrera de Lunari, es relativamente corta, dirigió al Guabirá de Bolivia, Santiago Morning y Deportes Valdivia de Chile, y estuvo encargado de forma interina del primer equipo de Newell’s Old Boys, luego de la renuncia de Alfredo Berti, en ninguno de estos clubes su estancia ha sido duradera.
Una descompensada defensa
Sin miedo a arriesgar, no en vano fue Marcelo Bielsa, su primer técnico en primera división, ‘el mono’ vive el fútbol de una manera más lírica, en una época donde lo prioritario son los resultados, por eso no había terminado de bajarse del avión, cuando se sentó al banco para dirigir a Millonarios en el clásico, el resultado no fue el mejor, 4-1 en contra, Lunari no pudo revertir el mal momento que vivían los ‘embajadores’ de la mano de Juan Manuel Lillo.
En busca de recuperar el terreno perdido con el técnico español, Lunari arriesgó y no le fue bien, en especial en el ámbito defensivo, porque en su visita a las Águilas cayó 4-2, y cuando se jugaba el todo por el todo en El Campín, fue Medellín el que le propinó un lapidario 4-1, además de los juegos con el Cali, 4-3 la temporada pasada y el más reciente 5-1, que habla de un equipo que recibe muchos goles.
Dudar
Después de los triunfos en Bogotá, Lunari manifestó que la forma de jugar de Millonarios, no iba a variar fuera del Campín; ante el Tolima, aunque por momentos el equipo se vio superado por los ‘pijaos’ fue una decisión arbitral la que desequilibró el juego, porque Vikonis no es que haya tenido demasiada acción hasta ese momento.
Ante el primer revés, para el juego con el Cali, Lunari decide modificar la línea defensiva y jugar con tres hombres en el fondo, variando el cuarteto posterior que le había dado resultados en Bogotá, buscando esa solidez defensiva modificó el esquema y al final las cosas no salieron nada bien, además, Oswaldo Henríquez se lesionó, lo que echó al traste lo que había practicado en la semana. Fuera de eso,  se privó y nos privó, de ver la dupla Insúa – Mayer en la media cancha, lo que le pudo dar a Millonarios más manejo de balón en el medio campo.
Un plantel corto
Comienzan a aparecer las lesiones y sanciones, y queda la sensación que a Millonarios le faltó reforzarse mejor en algunos sectores de la cancha, con Fabián Vargas y David Silva como titulares en la primera línea de volantes, si alguno llega a faltar la responsabilidad recaería en Sergio Villarreal, pero con su llamado a los micro ciclos de la Selección Colombia Sub-20, solo quedaría Rafael Robayo en esa plaza, siendo un volante más mixto que neto de recuperación.
El delantero colombiano que al final no llegó, comenzó a hacer falta, porque Fernando Uribe y Jonathan Agudelo, fueron bien referenciados en los juegos como visitantes, de igual forma les faltó más bajar algunos metros para desmarcarse, y como alternativa queda el argentino Maximiliano Núñez, pero al ser el cuarto extranjero, obliga a la salida del ‘pocho’ Insúa, que por lo menos en Cali, era el más incisivo en el área rival.
LOS PRO
El Campín un fortín
Porque con Lunari en el banco, en los tres primeros partidos de la temporada, los hinchas azules han salido muy felices del estadio por las victorias, porque le devolvió al equipo esa costumbre de pasarle por encima a su rival, porque con buen fútbol nos ha hecho recordar esos años en que  con Millonarios era imbatible en Bogotá y por eso todos los rivales miraban con respeto al equipo azul, algo que se ha perdido por campañas anteriores donde el equipo ni juega bien ni consigue resultados positivos.
Manejo de grupo
El equipo se ve motivado, unido en pos de un objetivo claro, Lunari supo sortear el momento de incertidumbre que se vivió con Román Torres, le entregó la banda de capitán y el panameño ha vuelto a retomar el nivel que llevó al equipo a conseguir la estrella 14
El ‘mono’ también ha mostrado que no le temblará la mano para relegar a jugadores que no estén en un rendimiento óptimo para ser titulares en Millonarios, por eso Mayer Candelo fue relegado al banco y Rafael Robayo debe esperar aprovechar una oportunidad para volver a ganarse un lugar dentro de los convocados
Pretemporada al traste
Salir de Lunari en este momento, implicaría echar al traste todo el trabajo que se hizo en la pretemporada, y que ha dado sus frutos en los juegos de local, traer un nuevo director técnico implicaría empezar de cero, sin estar seguro que el rendimiento del equipo en condición de visitante mejore, porque en condición de local, Millonarios ha hecho un buen trabajo.
Corazón azul
Mucho se habla de que los jugadores o técnicos que llegan a Millonarios y no sienten la camiseta, que solo les interesa cobrar y ya, con Ricardo Lunari se garantiza a alguien que quiere demasiado esa camiseta azul y que obligará a los jugadores a entregarse en cada partido por dejar en alto el nombre de Millonarios.

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