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ENEMIGOS INTIMOS

Han pasado 9 años y 22 juegos desde el primer partido entre embajadores y aseguradores. Aquel 2 de mayo de 2007, Equidad Seguros pisaba por primera vez la cancha del estadio El Campín, llegaba último mientras Millonarios se encontraba en la sexta posición, y mañana dos jugadores de aquel primer encuentro se volverán a encontrar: Rafael Robayo y Stalin Motta.
Ambos son referentes de sus equipos y llegan con 2 títulos debajo del brazo, Robayo con uno de liga y de Copa, Stalin con uno del ascenso y otro de copa. Ambos son actualmente, los jugadores de más partidos defendiendo a sus divisas, Robayo superó los 400 y Stalin va por los 315 partidos. Robayo ha anotado 39 goles mientras que Motta suma 45.
Pero la historia de estos dos jugadores está ligada desde el fútbol amateur, ya que ambos defendieron los colores de un mismo equipo: la selección Bogotá. Esto sucedió en los años de 1997 y 1998 cuando consiguieron el subcampeonato nacional. Para ambos, el jugador más importante que ha dado el fútbol bogotano es Jhon Mario Ramírez, el referente azul de la década del noventa.
Son demasiadas las similitudes de estos bogotanos que mañana se enfrentarán por doceava vez, la sexta en el estadio El Campín. Para Millonarios es fundamental ganar el compromiso y afianzarse en la parte de arriba de la tabla y para Equidad la necesidad de sumar para soñar con la clasificación teniendo en cuenta que le falta un partido por disputar.
Aquel primer partido del 2007 ninguno de los dos jugadores anotó pero, Robayo salió con el triunfo en los bolsillos mientras Motta veía como su equipo se sumía en la última posición del torneo, a pesar del buen juego que desplegaba.
Mañana, Stalin y Robayo encabezarán la fila de sus equipos al saltar al terreno de juego, ambos serán capitanes e intercambiarán banderines, ambos defenderán sus propios intereses. Además y como dato que no se debe pasar por alto, mañana El Campín será la casa de Motta y Robayo será visitante en su propia hogar.
Al final, uno de los dos saldrá con la sonrisa de la victoria porque un empate no les sirve pero, sabiendo que siempre dejarán en alto el fútbol bogotano.
DIEGO CALDAS PRÓXIMAMENTE TAMBIÉN EN 1946

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