La derrota del Tolima, que da como resultado la eliminación en la Copa Águila, fue la gota que derramo el vaso y provoco el divorcio definitivo de la hinchada con el equipo albiazul. El Campín, lugar respetado y sagrado por ser la casa del embajador, ayer se convirtió en el espacio de “desahogo” para   hacer saber a directivos, jugadores y cuerpo técnico que no son queridos por su gente. El punto de enojo fue tal, que además de las típicas agresiones verbales, grupos grandes vestidos de azul cantaban el “ole” a su propio equipo y aplaudían los goles del rival, momentos que definitivamente marcaran con un manchón negro la relación del club con su afición.
 La difícil situación pone en entredicho la continuidad del profesor Rubén Israel, pero a pesar de los rumores, el estratega uruguayo aún tiene un respiro con el cuadro embajador.
Su salida aun no es un hecho y el compromiso frente a Tolima por Liga Águila será un termómetro importante para tomar decisiones el lunes, 8 de agosto, día en que toda la junta directiva de Millonarios FC se reunirá de manera extraordinaria. Gustavo Serpa, quien representa al grupo accionista mayoritario, esta fuera del país y llegaría este fin de semana para definir el futuro del embajador.  
En seis fechas de la Liga Águila, Millonarios acumula dos victorias, dos derrotas y dos empates sumando ocho puntos que lo dejan en la casilla 13 de la tabla.  A pesar de las adversidades, Millonarios continua con la seguidilla de partidos y la otra semana deberá jugar fecha adelantada con Bucaramanga el miércoles, 10 de agosto y el fin de semana enfrentar a Fortaleza en el Campín.  

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