Todo se resume en la falta de jerarquía. En el 2016 hubo inversión, refuerzos, una exitosa era Cocca, pero no alcanzó y una vez más el intento es fallido. El sueño termina para la gran hinchada de Millos.
Comenzó el partido con una fuerte lluvia de agua y enviones verdolagas, que de a poco convertían a Vikonis en figura; tiros el palo, miedo escénico y una lentitud desesperante se notó en varios jugadores de Millos.
“Lo dimos todo, nos entregamos, pero lastimosamente en el minuto de reposición nos hacen el gol. No queda de otra que seguir trabajando, corregir y pedir disculpas a la hinchada siempre dejando claro que estamos entregando todo por esta camiseta, que vinimos a buscar un resultado, pero lastimosamente no se nos dio”. Manifestó Macalister Silva después del pitazo final.
Una y otra vez llegó Nacional hasta que Alejandro “lobo” Guerra pudo concretar y marcar el primero gol del partido, luego de un pase de Orlando Berrío.
Así las cosas, Millonarios perdía la ventaja obtenida en el Campín y tenía la obligación de buscar el gol para volver a tener la clasificación. Seguramente la charla técnica empujo a los jugadores a salir con más ganas, ímpetu, pero sobre todo, con el pleno objetivo de tener el balón pues la falta de control y sobre todo la mala entrega del mismo sí que fue un talón de Aquiles en el equipo azul.
Transcurrían los minutos y Millonarios no lograba igualar el marcador pero se mantenía aún vivo con la posibilidad de llegar a los cobros desde el punto penal. Sin embargo a pocos minutos de terminar el compromiso Farid Díaz y Juan Pablo Nieto marcaron los goles que sentenciaron la salida del equipo azul.
El embajador, siendo el club más histórico de este país, sigue naufragando en una amnesia total que lo mantiene divorciado de su pasado y su gloriosa historia. El club, que siempre fue grande, ahora se comporta como equipo chico que le pesa cualquier entorno adverso. No hay nada más que agregar, no es necesario agrandar la herida.
Mucho tendrán que replantearse los dueños de Millonarios porque una vez el fracaso es parte del discurso en el club. El hecho de que se vaya a una copa libertadores, cayendo de repechaje no los salva de culpas. En un histórico como Millonarios siempre se debe pelear por el título de punta a punta y una vez más Millos le es infiel a su historia y termina siendo eliminado antes de tiempo.

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