Millonarios volvió al ruedo en la Liga después de clasificarse a semifinales de la Copa Águila y tener próximamente un importante y trascendental juego de Copa Sudamericana el próximo martes en los octavos de final.

El equipo albiazul debía sumar si o si, pero tal parece que las buenas rachas del equipo Russo en condición de visita son parte del pasado.

No puede de local ni de visitante.  ¿Qué sucede?

Un partido para nada vistoso y que alcanzó a ilusionar a los 33 minutos con el gol de Ayron que puso en ventaja al azul y a pensar en el repunte. La alegría no duraría hasta mucho pues antes de acabar los primeros 45, un balón en el área azul es capitalizado de media distancia por Harold Gómez con un fuerte zapatazo por el piso y ajustado sobre el palo de la mano derecha de Fariñez que se lanza, no alcanza a llegar y pone la paridad a uno.

La segunda parte el juego no cambio demasiado. Dos equipos queriendo tomar el control de la bola pero con precauciones hasta que llegó ese tiro libre cruzado al área, levantado por Sherman Cárdenas y cabeceado por el panameño Gómez que logró liberarse de la marca de Carrillo. Fue el 2 a 1 definitivo ya que de ahí hasta el final del juego la cosa no cambio y dejó a Millos mal parado en la Liga y con una gran preocupación para enfrentar este martes al rojo bogotano en los octavos de final de la Copa Sudamericana.

Russo debe trabajar en tiempo récord para corregir errores y subir la moral del equipo para los desafíos venideros; La liga esta comprometida, la semifinal de Copa Colombia es importante, y lo que más acapara la atención del hincha azul es el juego del martes donde ya no hay margen para el error, ese día no tendrá mañana, o se gana o el panorama ya empezará a ponerse muy oscuro para este Millonarios 2.018.